Evaluación internacional del conocimiento, ciencia y tecnología en el
desarrollo agrícola (IAASTD)
América Latina y el Caribe
Autores: Inge
Armbrecht (Colombia), Hugo Cetrángolo (Argentina), Tirso Gonzales (Peru),
Ivette Perfecto (Puerto Rico)
Declaración de los Gobiernos
Todos
los países consideraron los Reportes como una valiosa e importante contribución
a nuestra comprensión del conocimiento, ciencia y tecnología para el desarrollo
reconociendo la necesidad de profundizar en nuestra comprensión de los desafíos
futuros. Esta evaluación es una iniciativa constructiva y una contribución
importante, que todos los países necesitan expandir para asegurarse que el
conocimiento, la ciencia y la tecnología agrícola logran su potencial para
alcanzar las metas de desarrollo y sostenibilidad de reducir la pobreza y el
hambre, la mejora en la calidad de la
vida rural y la salud humana, y de facilitar un desarrollo equitativo que sea
social, económica y ambientalmente sostenible.
De
acuerdo con esta declaración los gobiernos siguientes aprueban el Resumen para
Tomadores de Decisiones para América Latina y el Caribe:
Belize, Brasil, Costa Rica, Cuba, El
Salvador, Honduras, Panamá, República Dominicana Paraguay y Uruguay
Antecedentes
En
agosto de 2002, el Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas para
la Agricultura y la Alimentación (FAO) iniciaron un proceso de consultas a
nivel mundial para determinar si era necesario realizar una evaluación
internacional de los conocimientos, la ciencia y la tecnología agrícolas
(CCTA). Esta iniciativa fue impulsada por las conversaciones sostenidas en el
Banco Mundial con el sector privado y organizaciones no gubernamentales (ONG)
sobre el nivel de comprensión, desde el punto de vista científico, de la
biotecnología y, más específicamente, de la tecnología transgénica. Durante el
año 2003 se realizaron 11 consultas, que fueron supervisadas por un comité
directivo internacional integrado por diversas partes interesadas y en las que
participaron más de 800 personas de todos los grupos pertinentes: gobiernos, el
sector privado y la sociedad civil. Sobre la base de esas consultas, el comité
directivo recomendó a una asamblea plenaria intergubernamental reunida en
Nairobi, Kenya en septiembre de 2004 que era necesario llevar a cabo una
evaluación internacional del papel de los conocimientos, la ciencia y la
tecnología agrícolas (CCTA) en la reducción del hambre y la pobreza, la mejora
de los medios de subsistencia en las zonas rurales y la promoción de un
desarrollo sostenible desde el punto de vista ambiental, social y económico. El
concepto de una Evaluación Internacional del papel del Conocimiento, la Ciencia
y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTD, por su sigla en inglés) fue
respaldado como un proceso intergubernamental en el que se abordarán aspectos
temáticos, espaciales y temporales, que contará con una oficina formada por
diversas partes interesadas y será copatrocinado por la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo para el
Medio Ambiente Mundial (FMAM), el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (UNESCO), el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud
(OMS).
La estructura de gobierno de la IAASTD consiste en una combinación
singular del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático y de la
Evaluación de Ecosistemas del Milenio (de carácter no gubernamental). La
composición de la oficina fue acordada en la asamblea plenaria
intergubernamental celebrada en Nairobi; la representación geográfica es
equilibrada y la integran diversas partes interesadas (representantes de 30
gobiernos y 30 organizaciones de la sociedad civil —ONG, agrupaciones de
productores y consumidores, entidades privadas y organizaciones
internacionales—) para asegurar que todas las partes interesadas se sientan
identificadas con el proceso y sus conclusiones.
La oficina seleccionó a alrededor de 400 expertos mundiales, nominados
por los diferentes grupos de partes interesadas, para que elaboraran el informe
de la IAASTD (que consta de una evaluación mundial y cinco evaluaciones
regionales). Los expertos participaron a título personal, es decir, no
representaban a ningún grupo en particular. Otras personas, organizaciones y
gobiernos participaron en el proceso de examen por los pares.
Los objetivos de desarrollo y sostenibilidad de la IAASTD fueron
aprobados en la primera asamblea plenaria intergubernamental y guardan relación
con un subconjunto de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) de las
Naciones Unidas: reducción del hambre y la pobreza, mejora de los medios de
subsistencia en las zonas rurales y de la salud humana, y promoción de un
desarrollo equitativo y sostenible desde el punto de vista social, ambiental y
económico. Para conseguir estos objetivos es necesario reconocer la
multifuncionalidad de la agricultura: el desafío consiste en alcanzar los objetivos
de desarrollo y sostenibilidad y, al mismo tiempo, aumentar la producción
agrícola.
El logro de estos objetivos se debe situar en el contexto de un mundo
que cambia en forma acelerada: urbanización, aumento de la desigualdad,
migración humana, globalización, cambio de las preferencias alimentarias,
cambio climático, degradación del medio ambiente, tendencia al uso de
biocombustibles y aumento de la población. Estas condiciones están afectando la
seguridad alimentaria a nivel local y mundial y ejerciendo presión sobre la
capacidad productiva y los ecosistemas. En consecuencia, se avecinan problemas
sin precedentes para suministrar alimentos en el marco de un sistema de
comercio mundial en el que los recursos agrícolas y otros recursos naturales se
destinan a otros usos. Los CCTA no pueden resolver por sí solos estos
problemas, cuya causa radica en una compleja dinámica política y social, pero
pueden contribuir en medida apreciable a alcanzar los objetivos de desarrollo y
sostenibilidad. La generación de CCTA y su aplicación revisten más importancia
que nunca para todo el mundo.
Al concentrarse en el hambre, la pobreza y los medios de subsistencia,
la IAASTD presta especial atención a la situación actual, los problemas y las
oportunidades que se pueden presentar para reorientar el actual sistema
referente a los CCTA a fin de mejorar la situación en que se encuentran las
personas pobres de las zonas rurales, especialmente los pequeños agricultores,
los trabajadores rurales y otras personas de escasos recursos. La IAASTD aborda
cuestiones críticas para la formulación de políticas y proporciona información
a las autoridades responsables de tomar las decisiones que se ven enfrentadas a
opiniones contrapuestas sobre temas disputables, tales como las consecuencias
ambientales del aumento de la productividad, el impacto de los cultivos
transgénicos en el medio ambiente y la salud humana, las consecuencias del
desarrollo de la bioenergía en el medio ambiente y en el precio y la
disponibilidad de alimentos a largo plazo, y las consecuencias del cambio
climático en la producción agrícola. La oficina de la IAASTD estuvo de acuerdo
en que el alcance de la evaluación debía trascender los limitados confines de
la ciencia y la tecnología, y abarcar otros tipos de conocimientos pertinentes
(por ejemplo, los conocimientos de los productores agrícolas, los consumidores
y los usuarios finales). Convino asimismo en que también se debía evaluar el
papel de las instituciones, las organizaciones, la gestión de gobierno, los mercados
y el comercio.
La IAASTD es una iniciativa multidisciplinaria que cuenta con la
participación de una pluralidad de interesados y requiere el uso e integración
de información, herramientas y modelos de diferentes paradigmas de
conocimiento, incluidos los conocimientos locales y tradicionales. La IAASTD no
promueve políticas ni prácticas específicas; evalúa los principales problemas
relativos a los CCTA y señala diversas medidas de acción al respecto que
permiten alcanzar objetivos de desarrollo y sostenibilidad. La IAASTD reviste
importancia a los efectos de las políticas, pero no es prescriptiva. Integra la
información científica sobre diversos temas que están relacionados entre sí de
manera decisiva pero que a veces se abordan en forma independiente: agricultura,
pobreza, hambre, salud humana, recursos naturales, medio ambiente, desarrollo e
innovación. La IAASTD permitirá a las autoridades decisorias aportar una base
de conocimientos más completos a la hora de adoptar decisiones de política y de
gestión sobre asuntos que antes solían considerarse en forma aislada. Los
conocimientos adquiridos a partir de análisis históricos (normalmente, los
últimos 50 años) y el análisis de algunas de las alternativas de desarrollo con
proyección al año 2050 constituyen la base para evaluar distintas medidas de
acción en materia de ciencia y tecnología, desarrollo de la capacidad,
instituciones y políticas, e inversiones.
La IAASTD se lleva a cabo conforme a un proceso abierto, transparente,
representativo y legítimo; se basa en pruebas; presenta opciones en lugar de
formular recomendaciones; comprende la evaluación de los riesgos, así como su
gestión y comunicación; evalúa diferentes perspectivas locales, regionales y
mundiales; presenta distintos puntos de vista, en reconocimiento de que las
mismas pruebas pueden tener una interpretación diferente según las distintas
visiones del mundo (con indicación, cuando es posible, de las incertidumbres),
y señala las principales incertidumbres científicas y los ámbitos en que se
podrían centrar las investigaciones a fin de promover los objetivos de
desarrollo y sostenibilidad.
La IAASTD consiste en una evaluación mundial y cinco evaluaciones
regionales (Asia central y occidental y Norte de África; Asia oriental y
meridional y el Pacífico; América Latina y el Caribe; América del Norte y
Europa, y África al sur del Sahara). La IAASTD: i) evalúa la generación,
acceso, difusión y uso de los CCTA del sector público y el sector privado en
relación con los objetivos, utilizando los conocimientos locales, tradicionales
y formales; ii) analiza las tecnologías, prácticas, políticas e instituciones
existentes y también las que comienzan a surgir, y su impacto en la consecución
de los objetivos, iii) suministra información a los responsables de la toma de
decisiones de diferentes organizaciones públicas, privadas y de la sociedad
civil sobre alternativas para mejorar las políticas, prácticas y mecanismos
institucionales y organizativas con el propósito de alcanzar los objetivos
valiéndose de los CCTA; iv) reúne a diversos interesados (consumidores,
gobiernos, organismos internacionales y organizaciones de investigación, ONG,
el sector privado, productores, la comunidad científica) que participan en el
sector agrícola y el desarrollo rural, con el fin de intercambiar experiencias,
opiniones, interpretaciones y la visión para el futuro, y v) identifica
opciones para futuras inversiones públicas y privadas en CCTA. Además, la
IAASTD mejorará la capacidad a nivel local y regional para diseñar, llevar a la
práctica y utilizar evaluaciones similares.
En esta evaluación, el término “agricultura” se utiliza y entiende en el
más amplio sentido de la palabra. Sin embargo, como en todas las evaluaciones,
algunos temas reciben menos cobertura que otros (por ejemplo, ganadería,
silvicultura, pesca e ingeniería agrícola), en gran medida debido a la
composición del grupo de autores seleccionados. Originalmente, la oficina de la
IAASTD aprobó la inclusión de un capítulo sobre futuros plausibles (un
ejercicio relativo a la visión para el futuro), pero posteriormente hubo
acuerdo en eliminarlo para incluir en su reemplazo un conjunto más sencillo de
proyecciones modelo. Igualmente, la oficina aprobó un capítulo sobre desarrollo
de la capacidad, pero éste fue eliminado y sus mensajes principales se
incorporaron en otros capítulos.
La versión preliminar del informe de la IAASTD fue sometida a dos rondas
de examen por los pares en las que intervinieron gobiernos, organizaciones y
personas físicas. Estos borradores se publicaron en un sitio web de libre
acceso para que quienes quisieran formularan comentarios. Los autores
modificaron las versiones preliminares teniendo en cuenta los numerosos
comentarios recibidos durante el examen por los pares. Para ello contaron con
la ayuda de redactores que tenían la responsabilidad de asegurar que se tomaran
debidamente en cuenta las observaciones recibidas. Uno de los asuntos más
difíciles que debieron encarar los autores fueron las críticas en el sentido de
que el informe era demasiado negativo. En un examen científico basado en
pruebas empíricas, siempre resulta difícil responder a estos comentarios, ya
que se deben establecer criterios para poder decir que algo es negativo o
positivo. Otra dificultad fue responder a opiniones contradictorias expresadas
por los examinadores. Las diferencias de opinión no causaron sorpresa debido a
la variedad de intereses y perspectivas de las distintas partes interesadas. En
consecuencia, una de las principales conclusiones de la IAASTD es que existen
interpretaciones diferentes y contradictorias de los acontecimientos del pasado
y el presente, y que éstas deben reconocerse y respetarse.
Los resúmenes de la evaluación mundial y las evaluaciones regionales
preparados para los responsables de la toma de decisiones y el resumen del
informe de síntesis fueron aprobados en una asamblea plenaria
intergubernamental en enero de 2008. El informe de síntesis integra las
principales conclusiones de la evaluación mundial y las evaluaciones
regionales, y se centra en ocho temas aprobados por la oficina: bioenergía;
biotecnología; cambio climático; salud humana; gestión de los recursos
naturales; conocimientos tradicionales e innovaciones a nivel comunitario;
comercio y mercados, y el papel de la mujer en la agricultura.
La
IAASTD se basa en varias evaluaciones e informes recientes que han aportado
valiosa información importante para el sector agrícola, pero que no se han
centrado específicamente en el papel de los CCTA en el futuro, las dimensiones
institucionales y las diversas funciones que cumple la agricultura, y les
agrega valor. Estos documentos son los siguientes: El estado de la inseguridad
alimentaria en el mundo (FAO, 2004); InterAcademy Council Report: Realizing the
Promise and Potential of African Agriculture (2004); Grupo de trabajo sobre el
hambre del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas (2005); Evaluación del
milenio sobre los ecosistemas (2005); CGIAR
Science Council Strategy and Priority Setting Exercise (2006); Comprehensive
Assessment of Water Management in Agriculture: Guiding Policy Investments in
Water, Food, Livelihoods and Environment (2007); informes del Panel
Intergubernamental sobre el Cambio Climático (2001 y 2007); cuarto informe
sobre las Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (PNUMA, 2007); Informe sobre
el desarrollo mundial 2008: Agricultura para el Desarrollo (Banco Mundial,
2007); IFPRI Global Hunger Indices (publicación anual), e Internal Report of
Investments in SSA (Banco Mundial, 2007).
La IAASTD recibió apoyo financiero de los organismos copatrocinadores,
los gobiernos de Australia, Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Francia,
Irlanda, Reino Unido, Suecia y Suiza, la Comisión Europea y CropLife
International. Además, muchas organizaciones han realizado aportaciones en
especie. Los autores y los redactores del examen por los pares han puesto
libremente a disposición su tiempo, muchas veces sin recibir remuneración
alguna.
Los
destinatarios de los resúmenes de la evaluación mundial y las evaluaciones
regionales preparados para los responsables de la toma de decisiones y del
informe de síntesis son las diversas partes interesadas, a saber, los
responsables de las políticas públicas, el sector privado, ONG, agrupaciones de
productores y consumidores, organizaciones internacionales y la comunidad
científica. En estos documentos no se formulan recomendaciones; sólo se
presentan diversas medidas de acción. Estas últimas no tienen un orden de
prioridad porque pueden ser adoptadas por distintas partes interesadas, las que
a su vez tienen distintas prioridades y responsabilidades y actúan en
diferentes contextos socioeconómicos. La evaluación para América Latina y el Caribe
(ALC) reunió durante más de 2 años a 43 autores de 15 países, quienes en forma
participativa elaboraron el informe.
SÍNTESIS
Una
evaluación crítica pero justa indica que en los últimos 60 años el Sistema de
Conocimiento, Ciencia y Tecnología (SCCTA)
fue exitoso en generar conocimientos e innovaciones tecnológicas cuya adopción
y utilización por ciertos productores contribuyó a incrementar la productividad
y producción agrícola, y mejorar la competitividad del sistema
convencional/productivista orientado al mercado y a la exportación. Sin
embargo, el SCCTA no priorizó ni asignó suficientes recursos para temas
vinculados con el medio ambiente, la inclusión social, la reducción del hambre
y la pobreza, la equidad, la diversidad
y afirmación cultural. Los sistemas indígenas/tradicionales han
permanecido fuera de la agenda del SCCTA, mientras que los agroecológicos han
existido y permanecido al margen del SCCTA. Para contribuir a las metas de
desarrollo y sustentabilidad esta evaluación plantea opciones dirigidas a la
gestión y el fortalecimiento del SCCTA y a la reorientación de su agenda.
La
sociedad y los gobiernos confrontan el desafío de revalorar la importancia de
la agricultura, no solo como motor de desarrollo económico generador de empleo
e ingreso, sino también por sus múltiples funciones. El sector rural realiza un
aporte actual y potencial de productos y servicios ambientales y recreativos,
que el bienestar y calidad de vida que la sociedad demanda.
El
SCCTA por sí mismo no puede resolver todas las limitantes políticas y
económicas que restringen el desarrollo económico sustentable y equitativo o la
reducción de la pobreza y el hambre en la región. Sin embargo, la inversión en
CCTA puede coadyuvar y facilitar al mejoramiento de las condiciones de vida de
la población latinoamericana, en particular en el sector rural, donde la
pobreza es más extrema. Las evidencias sugieren que la
inversión pública y las reformas institucionales en el SCCTA pueden contribuir
a que los países cumplan con las metas de desarrollo y sostenibilidad.
Para lograr resultados
positivos, el SCCTA tendrá que realizar profundos cambios para evolucionar
hacia un sistema de innovación y desarrollo participativo que incorpore, en
particular, a los pequeños productores, productores agroecológicos y
productores indígenas. La actual situación ambiental requiere una urgente
acción tendiente a la transición hacia modelos sostenibles, en los cuales se
rescaten las fortalezas de los conocimientos de los tres sistemas productivos:
el tradicional/indígena, el agroecológico y el convencional productivista. Paralelamente,
para atender las urgencias de la pobreza rural en una perspectiva que permita
la incorporación continua de esta población y de las regiones marginadas a los
beneficios del desarrollo, resulta indispensable una estrategia de desarrollo
rural territorial que conduzca a la revalorización de este medio social tanto
en los aspectos productivos como en sus formas de vida.
Para poder responder a estos múltiples
retos, el SCCTA deberá implementar una agenda holística, multidisciplinaria y
multisectorial. La problemática del sector agropecuario debe ser de interés no
sólo de los productores sino de la sociedad en general. El sector rural es
crucial dentro de una estrategia integral de combate de la pobreza. Sin
embargo, la desordenada e inequitativa interacción espacio rural–urbano amerita
ser considerada desde una visión integradora por su influencia en el desarrollo
sostenible y con equidad para las presentes y futuras generaciones.
CONTEXTO, EVOLUCIÓN Y SITUACIÓN ACTUAL
¿Cuáles son los principales sistemas de producción en América Latina y el Caribe y cuál ha sido su desempeño?
La agricultura Latinoamericana se caracteriza por una heterogeneidad de
medios productivos y diversidad de culturas y actores. Esta diversidad implica diferencias en los sistemas de producción, las
cuales no solo suponen distintas maneras de
cultivar la tierra y manejar los recursos productivos, sino complejas y heterogéneas formas de relacionarse al territorio, al
medio ambiente, al entorno social, económico y cultural, y en algunos casos,
con visiones del mundo muy disímiles. [Cap 1]
Para
propósitos de esta evaluación se consideran tres grandes categorías de sistemas
agrícolas.
El sistema tradicional/indígena, incluye a
los sistemas indígenas, campesinos y afroamericanos, está basado en el
conocimiento local/ancestral, y está ligado al territorio. El sistema convencional/productivista
incluye prácticas de producción intensivas, tiende hacia el monocultivo, el uso
de insumos externos, y su producción está dirigida a un amplio mercado. El sistema agroecológico considera a los
sistemas productivos como ecosistemas, en los que los ciclos minerales,
transformaciones de la energía, procesos biológicos y relaciones
socioeconómicas son objeto de estudio y análisis para maximizar no solo la
producción, sino también optimizar el agroecosistema en su conjunto. Está
basado en la ciencia de la agroecología y en la diversificación productiva, la
revalorización del conocimiento tradicional y el diálogo de saberes. Existen
interacciones entre estos sistemas y algunos de ellos presentan una combinación
de características, así como también diferentes grados de integración al
mercado [Cap 1]. Estos tres sistemas han tenido históricamente
un desempeño heterogéneo en la región.
El sistema tradicional/indígena se destaca por el manejo y uso de la
biodiversidad, los sistemas cognoscitivos y modos de vida, y ha tenido niveles
de producción variables (desde altos a muy bajos). La cosmovisión vincula
naturaleza y cultura (Figura LAC-SDM-1). Condiciones externas determinan que no
siempre sean sustentables [Cap 1].
Insertar Figura LAC-SDM-1. Cosmovisión Andina
El sistema convencional se destaca
por altos niveles de producción y competitividad para mercados externos y
nacionales (Figura LAC-SDM-2). Sin embargo, por lo general no ha sido
sustentable ambientalmente, ni eficiente energéticamente, ni equitativo
socialmente [Cap 1].
Insertar Figura SDM-LAC-2. Evolución
de la producción y el rendimiento agrícola en el sistema
convencional/productivista. El ejemplo de Argentina
El sistema agroecológico se destaca por la sostenibilidad ambiental y
social, eficiencia energética y puede alcanzar altos niveles de productividad
bajo un manejo adecuado. Este sistema ha estado limitado por falta de programas
de apoyo gubernamental-institucional y por la alta necesidad insatisfecha de
conocimientos o saberes que requieren para su implementación. [Cap 1]
¿Cuál ha sido la relación
entre los modelos de desarrollo agrícola y las metas de desarrollo sostenible
en la región?
Los
modelos de desarrollo de los últimos 60 años han privilegiado al sistema
convencional /productivista resultando en un aumento importante de la
productividad y la producción agrícola, sin que haya habido una disminución
significativa de la pobreza y
desnutrición. En ALC hay alrededor de 209 millones de pobres y 54 millones de
desnutridos, que representan respectivamente un 37 y un 10 por ciento de la
población total, a pesar de que se produce tres veces la cantidad de alimentos
que se consume [Cap 1]. Además, la
región tiene los mayores índices de desigualdad en el mundo (Figura LAC-SDM-3).
Insertar Figura LAC-SDM-3. Desigualdad
en distribución de la tierra
Entre otros factores que
han impedido que los niveles de producción se traduzcan en menos hambre y en
una disminución proporcional de la pobreza se cuentan: la falta de acceso y
distribución de alimentos, el bajo poder adquisitivo de un sector importante de
la población, y hasta recientemente los bajos precios que recibieron los
productores por la política de mantener bajos los precios de los alimentos de
la población urbana. [Cap 1].
A pesar de que la
producción en ALC no está severamente limitada por la disponibilidad de
recursos naturales, tales como tierra arable, agua y diversidad biológica y
cultural, estos han sido o subutilizados o mal utilizados, como ocurre en el
caso de los latifundios, o de las tierras mal utilizadas. Esto ha llevado a una
creciente pérdida de suelos y diversidad biológica debido a problemas de
erosión, urbanización, contaminación e intensificación y expansión de la
agricultura hacia tierras de menor productividad [Cap 1].
El proceso de modernización
cultural, así como el énfasis en el sistema convencional/productivista, han resultado
en una erosión de la diversidad sociocultural, de los conocimientos
locales/tradicionales y de la agrobiodiversidad, los cuales son esenciales para
el desarrollo de sistemas agroecológicos intensivos en conocimientos. Las
tecnologías convencionales predominantes han desplazado los conocimientos y
saberes locales/tradicionales. Este proceso de erosión cultural, genética y
tecnológica, ha dejado de lado un patrimonio cultural rural ancestral, adaptado
al entorno, dando lugar a conocimientos y culturas externas, relativamente
uniformes [Cap 1].
Las políticas agrícolas y
los procesos comerciales que promueven la explotación, privatización y
patentamiento de recursos naturales, han reducido el acceso y el control sobre
los mismos (tierra, agua, semillas) por parte de los pequeños productores y de
la población rural pobre. Como resultado, se ha profundizado la concentración
de la riqueza y de la tierra, la marginación, la exclusión, y la pobreza.
Mientras que las políticas de apertura comercial han creado oportunidades de
mercados para los países de la región, y
en algunos casos han incrementado el PIB significativamente, también han acrecentado
la vulnerabilidad de los pequeños y medianos productores, favoreciendo, con
algunas excepciones, a los grandes productores y aumentando la desigualdad
económica en la región [Cap 1].
En general, la importación
de alimentos subsidiados ha desarticulado los sistemas de producción locales,
creando un alto grado de dependencia de alimentos producidos en otros países.
La situación se agrava, cuando los habitantes rurales tienen que enfrentar la
reducción de su poder de compra para adquirir alimentos, locales o importados.
Esto ha generado pérdida de la soberanía alimentaria, y del acceso y control
social sobre bienes comunales de derecho público, especialmente en los sectores
más vulnerables [Cap 1].
Este problema se agravó en
los últimos años debido a relaciones comerciales asimétricas que crearon en la
mayoría de los casos condiciones de competencia desigual, y donde los productores
locales debieron competir con productores de otros países donde la producción
está subsidiada o se realiza con mayor tecnología. El “dumping” contribuye a
incrementar el desplazamiento de muchos pequeños productores creando éxodo
rural. En algunos casos, estos productores reaccionan formando cooperativas y asociaciones
y desarrollando, alternativas de mercado, tales como el mercado justo y de productos
orgánicos a pesar de dificultades en acceso al
crédito, mercado, y transporte. Por
otro lado, muchos grandes productores, y algunos países de la región, han logrado
insertarse dinámicamente al mercado internacional alcanzando altos niveles de
competitividad. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la riqueza generada
por estas oportunidades no ha beneficiado a los sectores más vulnerables de la
población, acentuándose las desigualdades económicas [Cap 1].
¿Cómo respondió la agenda del SCCTA al modelo de desarrollo y a las políticas de producción implementadas en los últimos 60 años?
En respuesta al modelo de desarrollo y a las políticas de
producción implementadas, la agenda del SCCTA tuvo como prioridad aumentar la
producción para satisfacer los mercados internos y de exportación. Los
resultados obtenidos fueron satisfactorios en materia de productividad, pero no
respondieron a los problemas de los pequeños productores, ni de las comunidades
tradicionales e indígenas, ni al de la reducción de la pobreza, del hambre y del
deterioro ambiental. Hasta los años 90s, el modelo de desarrollo, procuraba
principalmente el aumento de la producción y productividad del sector agrícola y
la inserción en mercados nacionales e internacionales. En muchos países, esta
estrategia produjo consecuencias negativas en términos sociales y ambientales,
las cuales fueron ignoradas por el sistema hasta la última década, cuando el
SCCTA comienza a conocer mejor estos impactos, influenciado, en parte, por la
demanda de organizaciones de la sociedad civil y movimientos sociales.
Paralelamente, el fenómeno de la comunicación globalizada puso en
contacto las preferencias de un creciente número de consumidores de los países
desarrollados, dispuestos a pagar un precio diferenciado por productos
generados con tecnologías alternativas, ambientalmente amigables, y tendientes
a la justicia social. Este fenómeno inició un cambio en la agenda de investigación
y permitió a algunos pequeños productores insertarse al mercado usando tecnologías agroecológicas, y
desarrollando un valor patrimonial para sus productos [Cap 2].
¿Satisface, el desempeño actual del SCCTA las demandas de la sociedad?
El desempeño actual del SCCTA no satisface totalmente las
nuevas demandas de la sociedad, que requieren una agenda más diversa, compleja
y holística, compatibilizando objetivos aparentemente en conflicto como lo son competitividad,
sostenibilidad, inclusión social y cultural. La agenda del SCCTA tuvo muy poca participación de los usuarios y de la
sociedad civil y no asignó suficiente importancia a los pequeños productores ni
a la pobreza. Las líneas de investigación que recibieron mayor prioridad,
fueron aquellas tendientes a lograr mayor productividad, desatendiendo aspectos
sociales, culturales y ambientales [Cap 2].
¿Es adecuada la estructura del SCCTA para el desarrollo de
tecnologías
destinadas
al bien común?
La reducción del
componente público del SCCTA, ha limitado su necesario aporte en el desarrollo
de tecnologías no apropiables, destinadas al bien común. ALC tiene
una baja participación en la inversión en investigación y desarrollo (Figura LAC-SDM-4),
y en la mayoría de los países, exceptuando algunos como México, Brasil,
Colombia, Uruguay y Argentina entre otros, se ha reducido al mínimo la
estructura pública del SCCTA. Recientemente se han desarrollado alternativas
innovadoras que promueven la co-gestión entre organismos públicos y privados,
con participación de la sociedad civil [Cap
2], lo cual no debe sustituir una significativa participación del sector
público en investigación y desarrollo.
Insertar Figura SDM-LAC-4. Inversiones en investigación y
desarrollo
Insertar Recuadro SDM-LAC-1 Escenarios
CONDICIONES Y
OPCIONES PARA EL CUMPLIMIENTO DE LAS METAS
DE DESARROLLO Y
SUSTENTABILIDAD
¿Qué
reformas habría que realizar en la agenda del SCCTA y en su ejecución para
cumplir con las metas de desarrollo y sostenibilidad?
El objetivo general de
las reformas propuestas es reorientar las prioridades de investigación y
difusión del componente público de la agenda del SCCTA para hacerla más
incluyente y sustentable en términos sociales, económicos, culturales y
ambientales. Algunas opciones son las siguientes:
·
Promover una mayor
participación y democratización en la definición y ejecución de la agenda del
SCCTA con el fin de integrar a los sectores que han sido excluidos. Para
ello las acciones deberían dirigirse a ampliar el acceso a la información, construir
o fortalecer el desarrollo de sus capacidades de participación en la toma de
decisiones, y disponer de espacios institucionales dónde deliberar y decidir.
[Cap 4]
·
Fomentar la interacción recíproca de los conocimientos y saberes
tradicional, agroecológico y convencional. Para ello sería adecuado desarrollar una agenda
participativa intercultural que recupere y valore los conocimientos locales,
los complemente con conocimientos científicos cuando sea apropiado, y
contribuya a una mayor sostenibilidad de los sistemas productivos, a un uso más
eficiente de los recursos naturales, y a una mayor rentabilidad del predio, y
que a la vez, mantenga, promueva y valorice el acervo cultural y biológico de
las comunidades locales. Se trata de reforzar el sistema actual de SCCTA para
que este evolucione hacia una agenda más holística, compleja y diversa, que
atienda la problemática de los sistemas tradicionales y convencionales para que
ambos evolucionen a sistemas más agroecológicos. [Cap 4](Figura LAC-SDM-5)
Insertar Figura SDM-LAC-5. Transición a sistemas
sustentables
·
Reorientar las prioridades hacia el fortalecimiento de la investigación tendiente a una
mayor sustentabilidad ambiental y social sin comprometer la productividad. El SCCTA
debe invertir más en el desarrollo de sistemas basados en conocimientos para
apoyar los sistemas agroecológicos. Ello permitiría un mejor desarrollo de
todos los sistemas (agroecológicos, indígenas, y convencionales), y en
particular, reducir y mitigar los impactos ambientales y sociales causados por
los sistemas agropecuarios y acuáticos más intensivos, reduciendo de esta
manera, el impacto negativo de la agricultura sobre el cambio climático. [Cap 4]
·
Reorientar la investigación de nuevos campos del
conocimiento hacia el cumplimiento de las metas de sostenibilidad y desarrollo,
sin descuidar la productividad (e.g. complejidad de los sistemas biológicos,
biotecnología, tecnologías de la información, agricultura de precisión,
biomedicina y medicinas alternativas). Aprovechar
el potencial de los nuevos campos de conocimiento para generar soluciones a la
pobreza y sus consecuencias. Ello permitiría que las opciones propuestas
alcancen las metas de reducción de la pobreza, el hambre, la desnutrición, la
salud humana y la conservación del ambiente, siempre y cuando cumplan con el
principio de precaución y opten por aquellas tecnologías que logren
simultáneamente el mayor número de metas de sostenibilidad y desarrollo. Lo
anterior implicaría la creación de fondos para
financiar la generación de bienes públicos regionales y globales. [Cap 4]
·
Fortalecer
las actividades de investigación dirigidas a la agricultura urbana y
peri-urbana. Estas actividades han demostrado tener un impacto positivo en aspectos
de seguridad y soberanía alimentaria, además de mostrar beneficios sociales
como el fortalecimiento de organizaciones comunitarias y otras del tercer
sector. [Cap 4]
·
Concentrar las estrategias del SCCTA
en la conservación (in situ y ex situ) y el uso sostenible de la biodiversidad.
La biodiversidad,
doméstica y silvestre, es la principal fuente de oportunidades para el
desarrollo de nuevos productos y funciones ecológicas que permiten responder a
las demandas emergentes tanto de alimentos como de otros productos, en un
contexto de cambios económicos y climáticos.
[Cap 4]
·
Fomentar formas de investigación integradoras para una mayor comprensión de la dinámica
de agua, suelos, y procesos biológicos (e.g. manejo de plagas, reciclaje de
nutrimentos), así como de las interacciones entre sistemas ecológicos y
sistemas sociales. La mayoría de los hábitats naturales en la región han sufrido un alto
grado de fragmentación. Debido a esto, los sistemas de producción
frecuentemente son una matriz donde se insertan fragmentos o parches de hábitat
naturales. El SCCTA debería reconocer esta realidad y estudiar las
interacciones entre los sistemas de producción, los sistemas naturales y la
dinámica social. [Cap 4]
·
Desarrollar
y fortalecer innovaciones que fomenten la competitividad sustentable, que
internalicen los costos ambientales y sociales, y que mejoren
el acceso a los mercados (internos y de exportación) de todos los sectores, pero en
particular de los grupos sociales más vulnerables. Entre
estas innovaciones se deben mencionar aquellas dirigidas a:
a) Organización
y empoderamiento de los pequeños productores,
b) Agregar valor,
productividad sustentable y diferenciación de los productos,
c) Promover
entre los consumidores su preferencia hacia estos productos
d) Desarrollar
sistemas de trazabilidad e inocuidad alimentaria,
e) Atención a
barreras sanitarias, ambientales y de bioseguridad mediante la elaboración de
protocolos y tecnologías de bajo costo sanitario.
·
Fortalecer
estrategias de intervención para la extensión participativa orientada
principalmente a la divulgación del conocimiento entre las comunidades menos
favorecidas, tendientes a lograr la satisfacción de las necesidades en materia
de desarrollo sustentable. El proceso de extensión debe tener en cuenta la
identidad cultural de las comunidades. Adicionalmente, el SCCTA público también
debe tener en cuenta las necesidades de extensión en sistemas convencionales de
producción para validar adecuadamente las tecnologías provistas por la
investigación y desarrollo privada y de ofrecer alternativas de
transición hacia sistemas sustentables. La vinculación de productores mediante redes contribuye a
intercambiar experiencias, conocimientos y tecnologías.
·
Promover
una mayor inclusión de las mujeres en la gestión de los modelos
organizacionales y en los procesos de generación y socialización de conocimientos y en las diferentes
estrategias de desarrollo culturalmente apropiado. Es
preciso atender las necesidades de la población de mujeres
en los sistemas productivos por el importante papel que juegan dentro de la
sociedad y en el área rural. El SCCTA tiene un papel importante para
aumentar la participación y liderazgo de las mujeres, que si bien se ha
incrementado en los últimos años, es aún muy limitada en organizaciones de
productores y en el mismo SCCTA.
·
Promover la investigación y divulgación dirigidas a la
diversificación de actividades en el espacio rural. Entre las
actividades que pueden generar ingresos adicionales a los productores se
encuentran, entre otras, las agroindustrias locales, artesanías, agroturismo,
ecoturismo y guardabosques, valorización de especies y variedades no comúnmente
utilizadas, nativas u olvidadas, tales
como plantas medicinales, producción de textiles, acopio y custodio de bancos
de semillas in situ, valorización de
plantas con usos en tintes, esencias,
aromas y otros.
¿Cuáles
modificaciones en el marco institucional (gestión y capacidades) del SCCTA son
necesarias para cumplir con las metas de desarrollo y sustentabilidad
Se sugiere considerar las siguientes opciones:
·
Fomentar instituciones de educación intercultural para promover la continua
construcción y desarrollo de capacidades y habilidades locales.
·
Promover
y fortalecer el desarrollo de redes con el fin de establecer modelos de
gobernanza descentralizada, enfatizando a los pequeños productores, a los pobres
rurales y urbanos y a la sociedad civil, para lograr beneficios colectivos
contemplando los intereses particulares y el interés público. Es
necesario el desarrollo de capacidades sinérgicas y complementarias a efecto de
lograr los objetivos que aisladamente no se alcanzarían. La mayor participación
de la sociedad civil determinará un mejor y mayor control social del SCCTA,
tanto de su agenda, como de su desempeño, siguiendo una conducta de
transparencia y de “rendición de cuentas”. La promoción de estructuras que
permitan el diálogo entre campesinos, movimientos sociales y otros actores
sociales con el SCCTA, logrará multiplicar los impactos positivos por ellos
logrados.
·
Fortalecer las interacciones del SCCTA
a nivel regional y mundial con base en solidaridad y corresponsabilidad, para
la generación de bienes públicos. Al fomentar la interacción de los SCCTA de ALC, tanto
local como internacionalmente, se aprovechan las fortalezas relativas de cada uno de los países de la
región. Para ello, es necesario la coordinación de programas de
cooperación internacional que atiendan al sector rural y, en particular, a los
sectores de la pequeña producción y la producción tradicional/indígena. Es necesario una evaluación de estos
programas para identificar la forma más eficaz de acceso a los mismos y
simplificar lo más posible la gran diversidad de modelos, asegurando que estos
programas se orienten hacia beneficios para los países destinatarios y sus
comunidades más vulnerables.
·
Fortalecer, a través del SCCTA, los vínculos directos entre productores y
consumidores de alimentos. Es importante asegurar el diálogo entre estos
actores, tendiente a mejorar la inserción de los productores en el mercado,
especialmente de los más pequeños, como por ejemplo la certificación
participativa orgánica.. El SCCTA puede ayudar al desarrollo, productividad y
competitividad de cadenas productivas más cortas, en las cuales los
productores y los consumidores interactúen y se orienten hacia los
requerimientos mutuos, primordialmente en los mercados locales.
·
Promover
la realización y difusión de estudios de evaluación crítica de
los posibles impactos ambientales,
sociales, culturales, económicos y de salud de nuevas tecnologías. Los
estudios de impacto del SCCTA deben ser desarrollados con dos grandes
objetivos: 1) para rendir cuentas a la sociedad de las inversiones realizadas y
2) mostrar a la sociedad la importancia e impacto de los productos generados. La incorporación de estos estudios de evaluación de impacto en el proceso
de investigación impulsaría a que la investigación de estas nuevas
tecnologías tenga en cuenta el contexto socio-económico, cultural y ambiental
adonde están dirigidas. Estos estudios deben incluir el análisis de
todos los impactos de sus productos (económicos, sociales, ambientales y
otros), y deben estar asociados a un programa de comunicación de resultados.
Por ejemplo, en la actualidad, debe evaluarse el impacto de los cultivos transgénicos
y el uso de cultivos alimenticios para la producción de energía.
¿Qué políticas de soporte
son relevantes para que el SCCTA cumpla con las metas de desarrollo y
sustentabilidad?
Las Políticas Públicas de soporte del SCCTA,
para lograr las metas de desarrollo y sustentabilidad, requieren trascender los
modelos que postulan que el mercado por sí solo puede resolver el problema de
la pobreza económica y cultural, el hambre y la inequidad. Por
ejemplo la Figura 6 presenta un conjunto de opciones de políticas públicas
tendientes a la soberanía alimentaria. Para implementar políticas públicas es
necesario lograr amplios consensos políticos y sociales, que, con legitimidad,
construyan un marco estratégico aplicable sostenidamente en el corto, mediano y
largo plazo. Este marco se debe basar principalmente en modelos de gobernanza
descentralizados a nivel local – regional, así como en mecanismos
participativos de evaluación ex-ante
y ex-post del impacto que tienen los
diferentes instrumentos de política pública desarrollados. Esto es
imprescindible tanto para el ajuste como para la implementación de los
instrumentos aplicados a cada realidad concreta.
Insertar Figura SDM-LAC-6. Opciones de política
pública que contribuyen a la soberanía alimentaria
Políticas
macroeconómicas
Las políticas públicas
deben buscar permanentemente asegurar la estabilidad macroeconómica que no
desfasen la estructura relativa de precios en las economías de ALC respecto a
sus niveles de equilibrio de largo plazo. De otra manera se
corre el riesgo de alentar sólo a los sectores que ya tienen capacidad
exportadora; desalentar a aquellos que no la tienen, ya sea porque todavía no
han logrado desarrollar esa capacidad, o porque su producción está orientada al
mercado local o al autoconsumo; o estimular a sectores importadores que
compiten fuertemente con la producción nacional.
Políticas
de regulación sectorial
Políticas de
gestión sostenible de los recursos naturales. Se propone manejar
como herramientas de esta política el ordenamiento territorial y la
zonificación ecológica/económica, para definir reglas
de uso de tierras desde la conservación hasta el uso agrícola intensivo, con la
finalidad de lograr un mosaico de agroecosistemas sustentables. [Cap 5] Se
requiere tener en cuenta el contexto socioeconómico para, con la contribución
del SCCTA, ofrecer alternativas viables.
Políticas de acceso y tenencia de la tierra. A pesar de haberse
realizado esfuerzos de reformas agrarias en varios países de ALC, la región
tiene una estructura de distribución de la tierra con la mayor desigualdad en
el mundo. La reforma agraria y los problemas de
tenencia de la tierra son temas vigentes y que afectan el desarrollo
agropecuario de la región. Sin embargo dada la heterogeneidad de ALC, habría
que considerar la pertinencia del mismo dentro de cada país. La tenencia de la
tierra está estrechamente asociada con la pobreza, el hambre y el
desplazamiento de pequeños agricultores, campesinos e indígenas del campo a la
ciudad, la erosión cultural y de la biodiversidad. [Cap 5]
Políticas de
acceso a recursos genéticos y distribución equitativa de los beneficios
generados por su uso. Se propone cumplir
con los acuerdos internacionales en la materia (por ejemplo,
Políticas de
bioseguridad que establezcan marcos regulatorios e instrumentos que regulen el
consumo de organismos transgénicos y que aseguren evitar la contaminación
genética en los centros de origen y diversidad genética. A criterio de cada
país, el marco regulatorio puede incluir la posibilidad de impedir el uso en
los centros de origen y diversidad genética. En regiones o países, que elijan producir GMO, la regulación debería
basarse en el principio de precaución y el derecho de los consumidores a tener
una elección informada, por ejemplo a traves del etiquetado. Los cultivos transgénicos se han
adoptado progresivamente en ALC, con impactos relacionados a las metas de
sostenibilidad, disminución de pobreza y equidad, que son percibidos por
algunos como negativos y por otros como positivos [Cap 1]. Los cultivos transgénicos se usan a nivel productivo
comercial principalmente en algodón, soya, maíz y canola. Las repercusiones
sociales y ambientales son diferenciadas para cada uno de estos cultivos y por
países de la región. La tecnología ha sido rápidamente adoptada por los
productores del sistema convencional/productivista, aumentando la rentabilidad,
pero en algunas regiones también ha contribuido a acentuar el deterioro social
y ambiental ya referidos. Las consecuencias de tecnologías emergentes sobre las
metas de sostenibilidad son todavía muy debatidas. La posibilidad de contaminación génica en algunas especies está demostrada
y debe ser parte indispensable de las políticas de bioseguridad, las que al
mismo tiempo deben evitar la contaminación génica de otros sistemas productivos
libres de transgénicos. También se debería tener en cuenta a los transgénicos
de cultivos comestibles destinados a la producción de nutracéuticos, de
biofarmacéuticos o de productos industriales no comestibles. [Cap 5]
Políticas de abastecimiento
energético alternativo, basadas en fuentes renovables motivadas por la crisis
energética mundial, son motivo de oportunidades y amenazas para el sector
agrícola, por lo cual se deben analizar cuidadosamente sus externalidades. La producción agrícola para usos en energías alternativas a los combustibles
fósiles ha aumentado rápidamente en los últimos años en ALC, beneficiando a
algunos sectores económicos y proveyendo alternativas de mercado al sector
agroindustrial. Aunque el desarrollo de estos cultivos es una oportunidad de
revitalización rural, también es cierto que existen riesgos de impactos
negativos tanto ambientales como sociales. En algunos países de ALC la
expansión de los cultivos para agrocombustibles basada en pocas especies tales
como caña de azúcar, palma aceitera, soja y forestales ha provocado la disminución de la superficie dedicada a la
producción de alimentos ya sea por sustitución o por desplazamiento, impactando
en la seguridad alimentaria en algunas regiones y afectando, principalmente, a
los pequeños productores, poblaciones indígenas y otras comunidades
tradicionales. Por otro lado, la utilización de subproductos y desechos
animales y vegetales como fuente de agrocombustibles ha contribuido a atenuar
problemas ambientales. [Cap 5] El SCCTA necesita contribuir mucho
más a aumentar la información y el acceso de energía limpia para las
comunidades rurales.
Políticas tendientes a
mitigar el impacto y reducir las emisiones que acentúan el Cambio Climático. Se requieren medidas urgentes para reducir las emisiones y su impacto
negativo especialmente en las comunidades más vulnerables, y establecer
regulaciones tendientes a un uso más responsable de la energía. [Cap 1] Se
deben promocionar sistemas agroecológicos tendientes a aumentar la materia
orgánica de los suelos aumentando el secuestro de carbono. Los mecanismos de desarrollo
limpio son una oportunidad para los productores de la región [Cap 5]. Otras
alternativas incluyen secuestro de carbono de especies forestales, protección
de bosques nativos, sustitución de fuentes de energía, y utilización energética
de residuos animales y vegetales así como el reconocimiento de servicios y
beneficios ambientales.
Regulaciones sobre
sanidad, buenas prácticas agrícolas y bienes públicos regionales. Para los
productores e indígenas que deseen vincularse al mercado, se requiere que el
Estado implemente políticas específicas, que faciliten su adaptación a los
cambios en los patrones de competitividad agropecuaria y agroindustrial. Estos
cambios son determinados por nuevas normas regulatorias en materia de sanidad vegetal
y animal, inocuidad de alimentos, cuidado ambiental, control de calidad, más
allá de la estética, entre otros.
Incentivos para la inserción de los productos de pequeños productores en
la gran distribución (supermercados). El crecimiento de la gran distribución globalizada, ha
puesto en dificultad a los pequeños minoristas y a la industria agroalimentaria
de diversos países y en consecuencia a los productores [Cap 1]. Debido a una
alta asimetría en el poder negociador, se requiere la intervención del estado,
tanto en materia regulatoria como de fortalecimiento de las asociaciones de
productores. También, los altos requerimientos de estas cadenas son
difícilmente alcanzables por los productores más pequeños, aunque existen casos
de organizaciones de productores que logran satisfacer las exigencias y en
consecuencia acceder a mercados globales.
Regulaciones del uso de plaguicidas. A pesar de que en la mayoría de los países existen regulaciones para el
uso de agroquímicos, todavía persiste en muchas comunidades rurales en ALC el
problema de intoxicaciones agudas y crónicas en el campo, debido a que estas
regulaciones son difíciles de hacer cumplir a nivel individual. [Cap 1] Es necesario
que el SCCTA proponga programas de educación y capacitación al nivel del
productor y su familia sobre el uso adecuado de estos productos y sus peligros.
Políticas para la transición de los sistemas productivos
Políticas para
incentivar y acompañar los procesos de transición de los sistemas productivos,
convencionales y tradicionales/indígenas, hacia modelos de agricultura
sustentable manteniendo la eficiencia y
competitividad productiva internalizando los costos ambientales y sociales. Si
bien existen ciertos sistemas de producción tradicionales que ligan la cultura
con la preservación ambiental, se propone diseñar herramientas de política para
cada etapa de transición en aquellos que lo requieren, la reducción de insumos
químicos, uso eficiente de energía, mayores niveles de diversificación y manejo
agroecológico. Todo ello buscando mantener su eficiencia, sustentabilidad y
competitividad productiva. [Cap 4, 5]
Programas de soporte financiero para la transición de las comunidades
hacia un sistema productivo sustentable. Un aspecto muy relevante a considerar dentro de las políticas
financieras para el soporte de los sistemas de CCTA es el relativo al hecho de
que en muchas partes de ALC se trata de iniciar un proceso desde condiciones de
atraso muy marcadas por urgencias inmediatas de subsistencia y sin recursos
propios significativos. Para esas comunidades rurales se hace prácticamente
imposible asumir, por sí solas, el desafío de la salida desde su condición
actual hacia la de configurar un sistema productivo sustentable, tanto en
términos económicos como ambientales. Sería
necesario generar los apoyos financieros para que estas transiciones puedan
cumplirse de manera ordenada y progresiva. [Cap 4, 5]
Políticas de comercialización y acceso a mercados
Fortalecimiento del
mercado local y la conexión campo-ciudad. Es necesario facilitar
los procesos de vinculación de los productores con los mercados locales, a través
de la simplificación del cumplimiento de las normas comerciales y sanitarias y de
la promoción de distintas formas de vinculación de los consumidores con los
productores y también del mercado entre culturas tradicionales.
Políticas
comerciales activas para el mercado interno y a nivel internacional, orientadas
a generar poder de mercado mediante la creación de activos diferenciados. Propiciar
la aplicación de diferentes instrumentos de promoción
(denominaciones de origen, marcas colectivas, protocolos reconocidos
internacionalmente, eco-etiquetados, producción orgánica, producción integrada,
entre otros). Estas estrategias, para los productores que así lo deseen, se
llevan a cabo con el fin de construir activos específicos, diferentes de los commodities, potenciando las
características específicas y las ventajas que pueden ofrecer la pequeña
producción y la producción tradicional/indígena. Se sugiere contar con marcos
institucionales adecuados que fomenten comercialmente estos emprendimientos
(normas ambientales, de certificación, denominaciones de origen y otras
similares) y potencien su poder negociador con relación a los sectores que
están “adelante” en la cadena de comercialización. [Cap 5]
Políticas para
acceder a los mercados internacionales y regionales,
incluyendo el ingreso a los mercados agrícolas y agroindustriales protegidos de
los países desarrollados. Se sugiere orientar estas políticas hacia la
paulatina eliminación del rezago competitivo de sectores de la pequeña y
mediana producción, y de la producción tradicional/indígena en la región, así
como a la disminución de la repercusión de los acuerdos comerciales sobre los
sectores más frágiles. Para implementar estas políticas sería recomendable garantizar la
transparencia absoluta en las negociaciones internacionales y regionales en ALC
desde las primeras etapas de la gestión de los procesos negociadores, así como el
que las organizaciones de pequeños
productores, de campesinos e indígenas adquieran las capacidades requeridas
para negociar y representarlos debidamente en estos procesos. [Cap 5]
Políticas de inversión en CCTA e innovación y su financiamiento
Políticas para revertir los bajos niveles de inversión en los sistemas
de CCTA que se observan en el conjunto de ALC y en los diversos países de la
región. Esto, con el fin de incrementar
el impacto positivo para reducir las
condiciones de pobreza y atraso en las poblaciones rurales de la región, así
como para buscar revertir la dependencia de los CCTA respecto a las
innovaciones tecnológicas generadas fuera de la región. El financiamiento se
debe lograr a través de mecanismos de autonomía y autarquía presupuestaria. [Cap
5]
Es necesario
aplicar políticas que aseguren la estabilidad del SCCTA y de sus proyectos,
para que el mismo pueda diseñar y concretar políticas de
largo plazo, como por ejemplo aquellas relativas a la adaptación al cambio
climático, el control de plagas y enfermedades y la inclusión de calidad en los
productos agropecuarios. [Cap 5]
Políticas de cooperación a niveles
sub-regional y regional para que el aumento de la inversión en los SCCTA aproveche experiencias, genere economías de escala
(alianzas estratégicas) y minimice las duplicaciones en Investigación y
Desarrollo (I+D).
Políticas para el desarrollo de instituciones que promuevan innovaciones
culturalmente apropiadas. Estas deben estar operadas mediante la coordinación entre diversas dependencias del
gobierno a nivel local, regional y nacional, que se ocupen de políticas de
innovación, articulando el desarrollo agrícola y rural en agrupamientos
productivos (“clusters”), relacionándolos con el conocimiento, ciencia y
tecnología. [Cap 5]
Políticas para el financiamiento de las inversiones en el SCCTA y las
redes de innovación y desarrollo de mecanismos participativos, asegurando no sólo la existencia suficiente y
oportuna de recursos financieros, sino también, la articulación de instrumentos
viables para lograr la canalización de esos recursos hacia el objetivo
específico de potenciar el SCCTA en relación al sector rural y su impacto en la
reducción de la pobreza en el mismo.
Políticas de acceso a servicios financieros
Políticas para promover que los sectores pobres y de bajos ingresos
tengan acceso a servicios financieros, ya que éste es un factor de soporte imprescindible
para el accionar del Sistema de CCTA en el cumplimiento de las metas de desarrollo
y sustentabilidad. Esto significará
políticas para promover la formación y consolidación de sistemas financieros
adecuados a las condiciones y requerimientos de estos sectores, tanto en la
captación del ahorro, como el financiamiento y los seguros, con base en el
reconocimiento de sus potencialidades para
acceder a esos servicios financieros. Sin embargo, es recomendable que estas
políticas se diseñen de manera diferenciada
atendiendo a las distintas condiciones y necesidades que tienen los
diferentes sectores. Por ejemplo, el sector de extrema pobreza enfrenta el
desafío de construcción de capacidades e instituciones básicas, mientras que el
sector de pobres o de bajos ingresos requiere crear o consolidar instituciones
existentes (cajas populares, etc.), así como que se mejoren los sistemas de
garantías, derechos de propiedad, gestión de riesgo, e incluso la titularización
de semovientes. [Cap 5]
Políticas
de apoyo al desarrollo institucional y construcción de capacidades varias.
Políticas dirigidas a promover la vigencia
de un marco jurídico, institucional y económico que promueva y facilite la ejecución de
acciones por parte de los agentes que intervienen en el SCCTA dirigidas a:
a)
Desarrollar
redes de distinta
naturaleza, tanto en las relaciones horizontales, campesinos a campesinos; como
en relaciones verticales, de productores con los consumidores y con la
industria; y de todos ellos con el SCCTA, las organizaciones de la sociedad
civil y las instituciones políticas.
b)
Fomentar
la coordinación internacional. Es común que los países de ALC
desarrollen diversos programas con la cooperación internacional que no están
interconectados ni coordinados y que se ejecutan en diferentes unidades
administrativas y ministerios. Por esto, la política debe estar dirigida a
facilitar la coordinación entre los sectores involucrados para incorporar CCTA
apropiada y relevante para la región.
c)
Fomentar
el acceso y participación co-responsable de la sociedad civil a fin de mejorar
y aprovechar el control social sobre el sistema de SCCTA mediante la
democratización de las decisiones y la integración de sectores excluidos. Las
acciones tendientes a ello, necesitan de un marco legal e institucional que facilite
y no trabe el proceso de cambio, para lo cual se sugieren instrumentos de
política que permitan a estos actores incrementar su acceso a la información
relevante.
d)
Desarrollar
y promover la educación continua e intercultural, que además promueva y
fortalezca la afirmación cultural y desarrolle capacidades apropiadas para los
distintos sistemas productivos. Se propone
facilitar el acceso de la población del sector rural a los mercados laborales,
mediante instrumentos de política tales como reformas educativas, orientadas a
las comunidades objetivo, que contemplen la formación intercultural y
multilingüe, capacitación de docentes especializados, desarrollo de
infraestructura física e informática, oferta de becas y programas de
capacitación orientados al desarrollo de habilidades.
e)
Concientizar
y educar a los tomadores de decisión sobre el potencial que ofrece el
conocimiento y las innovaciones en el desarrollo. Los tomadores de
decisión, muchas veces no son especialistas en la materia, por lo cual el
sistema debe realizar esfuerzos sustantivos para que ellos comprendan su potencial
para alcanzar las metas de desarrollo y sustentabilidad.